| Celso Daniel
habría sido asesinado por paramilitares 28 tiros por elevación
a Lula. Brasil seguía ayer (29/01) en estado de
conmoción política tras el asesinato de Celso
Daniel, segundo alcalde del PT en ser muerto en
cinco meses. Las sospechas apuntan a
organizaciones paramilitares.
El espectro de
una conspiración para frustrar la marcha de
Partido de los Trabajadores hacia la presidencia
de Brasil gravitaba ayer (29/01) fuertemente
después del entierro de Celso Daniel, alcalde de
la ciudad industrial de Santo André, en la
periferia de San Pablo, quien fue muerto el sábado
en el segundo homicidio de un destacado miembro
del PT en cinco meses. "Vamos a comportarnos
como si hubiera un complot político contra
nosotros, vamos a tomar esa ola de atentados como
políticos", dijo el diputado José Dirceu,
presidente nacional del partido, durante una
ceremonia religiosa de homenaje a Daniel, uno de
los dirigentes más respetados del PT, asesor
destacado de Luiz Inácio Lula Da Silva y
responsable de la formulación del programa de
gobierno del partido con miras a las elecciones
presidenciales de octubre.
Lula encabeza las encuestas de opinión para los
comicios, razón por la cual posiblemente ayer
haya decidido poner paños fríos sobre las hipótesis
políticas, declarando que "lo que sucedió
con Celso sucede todos los santos días con la
población brasileña. Es necesario que pase
alguna cosa con el Papa para que nos demos cuenta
de que mueren legos en este país" declaró
Lula, en aparente contradicción con miembros de
su propio partido. Lula también dijo que el
secuestro y asesinato de Daniel "declara la
quiebra del sistema de seguridad del país".
En setiembre fue asesinado el alcalde de Campinas,
Antonio da Costa Santos, también del PT, y
numerosos dirigentes del PT han denunciado
amenazas de muerte en los últimos meses,
atribuidas a un hasta ahora desconocido grupo
ultraizquierdista autodenominado Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Brasil (FARB), que reivindica
su campaña como un castigo contra los políticos
de izquierda que se mueven hacia el centro. La
inverosimilitud de esta organización está
llevando a muchos a pensar que se trata de
paramilitares o de agentes de inteligencia que
buscan imponer en el electorado la idea de que un
gobierno del PT equivale a caos.
Fuera de Lula, el énfasis del resto del partido
se centró en la hipótesis política. Dirceu,
por ejemplo, afirmó que "luego del
asesinato de dos alcaldes del PT en poco más de
cuatro meses, si yo no encaro esto como una
cuestión política, soy un irresponsable".
También para José Dos Santos. gobernador de
Mato Grosso do Sul, el secuestro y asesinato de
Daniel fue "un crimen político. Cada vez más
de nosotros creemos en eso". Dos Santos, más
conocido como Zeca del PT, citó las amenazas
contra Lula, Daniel y otros 37 alcaldes del PT
realizadas en noviembre bajo el sello de las FARB.
Aloisio Mercadante. uno de los principales líderes
partidario, dijo respecto a estas últimas que
"no se sabe quiénes son, pero sugiere una
estructura organizada en varias ciudades, tal vez
un grupo de extrema derecha". Agregó que
"nuestra principal hipótesis es el crimen
político, aunque consideró una segunda
posibilidad: los dos alcaldes asesinados
emprendieron "campañas contra el narcotráfico
y el crimen organizado en sus ciudades", lo
que pudo provocar una represalia.
Por el momento, no hay pistas sobre el asesinato,
aunque la gobernación de San Pablo ofreció ayer
una recompensa de 22.000 dólares para quien
suministre información que lleve al arresto de
los asesinos, y el presidente Fernando Henrique
Cardoso declaró que debía emprenderse una
"guerra contra el crimen organizado".
Pero nadie piensa que pueda haberse tratado de un
crimen accidental por obra de delincuentes
comunes. Una razón es el método del secuestro.
Daniel salía de cenar de un restaurante de moda
y había aceptado la invitación de un empresario
a alcanzarlo hasta su casa en una camioneta; y
cuando los secuestradores irrumpieron en el vehículo,
hicieron bajarse al empresario y al chofer y
emprendieron la fuga con Daniel. Otro motivo es
el singular ensañamiento mostrado por la víctima,
que recibió no menos de 28 balazos y terminó
con el rostro desfigurado.
Ayer, el velatorio de Daniel atrajo a millares de
pobladores de la ciudad, que hicieron fila bajo
el incandescente sol del verano austral para
despedirse del popular alcalde, elegido tres
veces al cargo. Elcortejo hacia el cementerio fue
acompañado por una larga fila de seguidores,
acompañados de un camión de bomberos que
llevaba la bandera roja del PT. "Es como si
hubiera perdido un hermano", comentó
indignado Silvio Araujo, un guarda de seguridad
de 30 años. "Espero que este caso no acabe
en nada, como la muerte de Toninho del PT",
dijo sobre Costa Santos, cuya muerte no ha sido
aclarada.
Pero la mayor preocupación del PT es evitar que
sus militantes continúen siendo víctimas de
asesinos anónimos. "Nosotros no vamos a
enterrar más alcaldes y alcaldesas del PT",
dijo exaltado Dirceu, quien tiene previsto
encontrarse hoy en Brasilia con el presidente
Fernando Henrique Cardoso, en compañía del
candidato presidencial del PT, Luiz Inácio Lula
da Silva. Mercadante, uno de los que han sido
amenazados, dijo que los integrantes de la cúpula
del partido deberán andar con guardaespaldas.
"Infelizmente no tengo otra alternativa",
dijo Mercadante.
Por lo pronto, el gobernador paulista Gerardo
Alckmin se reunió ayer con Cardoso y le propuso
seis medidas a ser implementadas por ley para
combatir la violencia, y que implican un
endurecimiento de las disposiciones vigentes. El
PT, por su parte, ha dicho que la lucha contra el
crimen organizado tendrá tanta importancia como
la economía en su próxima campaña electoral.
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