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20 DE DICIEMBRE DE 1989: La invasión a Panamá


ANTECENTES

A-HISTÓRICOS
Cuando se escribe sobre algún aspecto del desarrollo histórico de
nuestro país, inexorablemente, debemos remitirnos a la injerencia
que ha tenido el gobierno de los Estados Unidos (EU) en el Istmo de
Panamá.

En 1903, Panamá surge como república catapultada por la expansión
geopolítica del pujante imperialismo de EU. La necesidad de este
país de expandir sus mercados y controlar la ruta de los mismos,
determina el apoyo que le da EU a los panameños, que deseaban la
separación de Colombia.

Así, en la independencia de Panamá de Colombia el 3 de noviembre de
1903, los beneficiados directamente de este hecho fueron el gobierno
de EU y la naciente burguesía panameña. La independencia de Panamá
estuvo condicionada a la firma del Tratado Hay-Buneau Varilla que le
garantizó a EU la construcción, uso y control del Canal de Panamá;
obviamente la construcción del canal y la dinámica comercial de la
ruta, benefició enormemente a la burguesía panameña quien vio en
este proceso una forma rápida de invertir y recuperar sus capitales.
No obstante, esta motivación clasista, se puede calificar de
necesaria, si tomamos en cuenta que hacía mucho tiempo que en los
panameños iba creciendo el sentimiento nacional independiente de las
ataduras colombianas.

El Canal de Panamá y la presencia militar de EU en nuestro
territorio, se constituyen de esta manera en la piedra angular de
todo el desarrollo histórico de nuestra república.

Como era de esperar, muchos sectores de la sociedad panameña se
percataron de que el enclave colonial en el centro de nuestro
territorio, además de la humillación que representaba, se convirtió
en el obstáculo más importante para el desarrollo económico y
cultural independiente de nuestra nación.

Desde esta perspectiva empezaron los conflictos. Siempre los
sectores patrióticos y más avanzados de la sociedad, exigiendo por
lo menos la revisión del tratado de 1903; mientras que las clases
dominantes (Burguesía oligárquica), que se beneficiaban de la
presencia norteamericana, maniobraban y manipulaban a la opinión
pública y a los sectores populares, en primera instancia, para
justificar la presencia de EU en nuestro territorio y en otros
términos, cediendo en parte para no verse cuestionados o alejados de
las masas con fines electoreros para mantenerse en el poder
político.

Dentro de este aspecto general se desenvolvió la vida política y
social de Panamá. Los Estados Unidos prácticamente determinaban
quien o quienes gobernaban el país. A pesar de eso, la presión de
los sectores populares y patrióticos hizo que se lograran revisar
diversos aspectos de los tratados; aunque algunos como los Tratados
Filos-Hines y los famosos Tres en Uno fueron rechazados porque eran
lesivos a nuestra soberanía. Esta situación también produjo que
aparecieran en Panamá agrupaciones nacionalistas e ideológicas cuyos
basamentos se fundamentaron en la recuperación de nuestra soberanía
en la Zona del Canal.

Toda esta situación de reclamos por parte del movimiento popular, de
nuestros derechos soberanos condujo entre otros sucesos, al
enfrentamiento entre estudiantes y el pueblo en general contra los
militares gringos en la Zona del Canal de Panamá, hechos conocidos
mundialmente como La jornada del 9 de Enero de 1964. Este hecho
crucial en nuestra historia va a enmarcar nuestras futuras
relaciones con EU y se evidencia claramente que la solución al
conflicto canalero, no puede dar cabida a meras revisiones de los
tratados, sino, a la anulación definitiva del enclave colonial.

Después del 9 de enero, las fuerzas que ejercen el poder económico y
político en el país, se ven desacreditadas para llevar hacia delante
cualquier proyecto nacional. La corrupción y la completa sumisión de
la oligarquía panameña a los intereses norteamericanos,
contribuyeron a la crisis de poder que estalló a finales de la
década de 1960. El 11 de octubre de 1968 se da un golpe de estado
militar derrumbando del poder al entonces recién nombrado presidente
Arnulfo Arias Madrid. Este hecho hizo cambiar la historia de Panamá
durante más de dos décadas.

B- POLÍTICOS
En este aspecto me voy a referir al nuevo giro que toma la política
panameña a partir del golpe de estado de 1968.

Como dije, el golpe se da a causa de la división y corrupción de la
oligarquía panameña, abonada por la ya conocida actitud dictatorial
y prepotente del Dr. Arnulfo Arias * que produjo el recelo por parte
de los altos oficiales de la Guardia Nacional.

Hay que señalar aquí algo que muchos olvidan. Quienes dirigen el
golpe de estado de 1969, son militares de formación derechista; en
este sentido la acción golpista se puede calificar de netamente
reaccionaria y no es casual que EU apoyaran dicho golpe. No
obstante, el contragolpe de estado de 1969 hace cambiar el escenario
político, pues este golpe dirigido por el General Torrijos,
paulatinamente se va alejando de los intereses oligárquicos y busca
el apoyo, en primera instancia, de la burguesía nacionalista y
profesionales, para después subir a otras esferas con alianzas con
sectores intelectuales, obreros y campesinos.

El régimen de Torrijos supo aprovechar el clamor de los sectores más
comprometidos con el desarrollo nacional, en cuanto a la
reivindicación de nuestra soberanía en la Zona del Canal. Esta lucha
nacionalista o generacional como la llamó Torrijos, fue tomando cada
vez más calor; y alrededor de ella se fue generando toda una serie
de iniciativas económicas, sociales y políticas que transformaron al
país.

Diversos sectores Económicos fueron adquiridos por el estado, se
crearon nuevas empresas estatales, asentamientos campesinos, se
fomentó y creó el Centro financiero Internacional, se adoptó la
modalidad de la Asamblea nacional de Representantes de
Corregimiento, se permitió la actividad de organizaciones políticas
de izquierda, se fortalecieron los sindicatos, hubo un avance
notable en la educación y se amplió el sistema de comunicación del
país, entre otros cambios.

Todos estas transformaciones se hicieron gracias a que en la década
de los años 70 existía un auge tanto en el ámbito político
internacional como en lo económico. Se dice que todo esto llevó a un
gran endeudamiento del país; esta verdad dicha a la ligera, no deja
ver otro aspecto, el cual debe reflejar que el fenómeno del
endeudamiento, no fue exclusivo de Panamá, sino, que se extendió en
toda América Latina. Lo importante, es que en Panamá, gran parte de
esa deuda, revirtió en forma de proyectos y mejoras estructurales
del país, situación que al pasar de los años benefició sobre todo,
nuevamente a la gran burguesía.

Todo lo que he expuesto de manera muy condensada, moldea lo que se
ha conocido como Proceso Revolucionario. Con esta base y a partir de
ella, Torrijos se lanza a su mayor objetivo: Negociar unos nuevos
tratados del Canal de Panamá que le ponga fin a la presencia
norteamericana en nuestro Istmo.

Con el apoyo internacional prácticamente unánime, a pesar de una
oposición interna abanicada por EU en contra de los tratados; en
1977 se logra la firma de los Tratados Torrijos-Carter, que señala
una fecha de entrega del Canal a manos panameñas y programa la
salida sistemática del ejército de EU de la Zona del Canal.

Una vez completado este propósito, el General Torrijos realiza una
apertura democrática y le permite a los partidos oligárquicos y
burgueses legalizarse. Torrijos crea su propio partido (el PRD) y
anuncia su intención de elegirse presidente mediante el mecanismo
tradicional de elecciones democráticas. Con el apoyo popular que
tenía Torrijos era evidente que sería el próximo presidente del
país.

La muerte de Torrijos en 1981, aún sin aclarar, cambia totalmente el
rumbo del país. El proceso revolucionario fue degenerando
rápidamente y la lucha por el poder dentro de las Fuerzas de
Defensa, aumenta los niveles de conspiración y corrupción, a tal
grado que era imposible sostenerla o justificarla. Esto hace crisis
y su protagonista Manuel Antonio Noriega va creando el camino que
nos llevaría a la hora más trágica y oscura de nuestra historia: LA
INVASIÓN DE PANAMÁ.


SEGUNDA PARTE
LOS HECHOS



A- SITUACIÓN INMEDIATA ANTES DE LA INVASIÓN

La situación antes descrita, fue el preámbulo para que el gobierno
de los Estados Unidos montara una estrategia para cambiar de raíz el
proceso político del país. Para ello el General Noriega le había
proporcionado elementos justificadores para una intervención en
nuestro territorio.

Noriega se había convertido en un dictador sumamente astuto, gozaba
de un arte para la conspiración muy fino, además de acumular una
enorme riqueza producto del negocio ilícito de las drogas. De esta
forma, Noriega, antiguo amigo de EU y agente de la CIA, cae víctima
de sus propias conjuras y se hace enemigo número uno del gobierno de
EU.

Estados Unidos, prepara el camino para derrocar a Noriega y
desmantelar a las fuerzas de defensa. Para ello cuenta con el
descontento popular y el apoyo de las agrupaciones y partidos
políticos oligárquicos y de la alta burguesía. Fueron los grupos
económicos dominantes quienes abanderaron las luchas civilistas en
contra del régimen de Noriega. Por sí solos estos grupos no tenían
la credibilidad necesaria entre las masas para acabar con Noriega,
pero una campaña bien dirigida por los medios de comunicación de EU,
la ayuda financiera que recibieron y el sectarismo de los grupos más
allegados al régimen hizo que precipitadamente la oposición se
fortaleciera y la estructura sólida de las Fuerzas de Defensa poco a
poco se fuera resquebrajando.


Los hechos ocurridos inmediatamente antes de la invasión los he
tomado de una publicación realizada por la Revista Lotería del año
1994. Así en un artículo de Ricaurte Soler titulado La invasión de
Los Estados Unidos a Panamá leemos lo siguiente:

La intensificación de las actividades militares de Estados Unidos,
particularmente las aéreas, ya habían dado lugar en abril de 1989, a
situaciones de riesgo incluso para la aeronavegación civil
internacional. Las constantes violaciones del espacio aéreo panameño
iban acompañadas de la prepotencia de no anunciarlas a las
autoridades panameñas, con lo que éstas no podían advertir a los
norteamericanos sobre los peligros posibles en relación con la
aeronavegación civil. Después de la anulación de las elecciones los
incidentes militares eran deliberadamente provocados. Bush, en una
conferencia de prensa de mediados de mayo, instó a las Fuerzas de
Defensa a destituir a Noriega. Y a mediado del siguiente mes de
junio fuerzas norteamericanas bloquearon el paso en una carretera de
uso conjunto, a más de cien parlamentarios, dirigentes políticos y
partidarios latinoamericanos. Para la segunda semana de agosto los
incidentes iban in crescendo. En esta oportunidad el ejército yanqui
detuvo a 29 personas, entre las cuales tres oficiales de las Fuerzas
de Defensa, una autoridad civil y cinco periodistas.

Para esta fecha no sólo aumentaban las provocaciones del ejercito
gringo, sino, además, la oposición civilista aumentaba sus
manifestaciones y provocaciones con la inevitable represión militar
por parte del régimen. Todo esto exacerbaba los ánimos de parte y
parte creando un clima de tensión.

La designación del ingeniero Francisco Rodríguez continua Soler-
acrecentó las tensiones nacionales y las especulativas
internacionales. El fracaso de la asonada militar del 3 de octubre,
apoyada sin mayor convicción por Estados Unidos, hacía prever que
éste tomaría una decisión a corto plazo. Cuando el 16 de diciembre
el general Noriega se hizo nombrar jefe de gobierno, con los poderes
que un día tuvo el general Torrijos, prácticamente nadie podía dejar
de intuir que se avecinaba el drama. Sólo que muchos pensamos que se
trataría de una operación comando sobre Noriega y su Estado Mayor,
con lo cual habría quedado sustancialmente desvertebradas las
Fuerzas de Defensa, uno de los objetivos de la neoderecha yanqui,
explícitamente anunciado por Roger Fontaine y por Santa Fe II.
Cuando el sábado 16 de diciembre un soldado norteamericano muere en
un incidente con los miembros de las Fuerzas de Defensa muchos
creímos que dado el ambiente navideño de todo el mundo cristiano el
ajuste de cuentas se aplazaría. Pero el martes 19 Bush declara
ominosamente que revisa sus opciones (lo que en Panamá no se hizo
público). Un policía panameño ya había sido herido de bala por un
teniente del comando sur. La Alerta Delta, la inmediatamente
anterior a la que significa combate, es trasmitida por la TV que
opera en las bases militares yanquis. Panamá responde con su alerta
Cutarra, su homóloga.

La opinión pública norteamericana había sido lo suficiente moldeada
para aprobar la invasión, incluso para que produjese regocijo en sus
sectores Chauvinistas. Amplia publicidad se le había dado, por otra
parte, a algunos panameños con pasaporte de Miami que abiertamente
habían solicitado la invasión norteamericana. El general Marc
Cisneros, jefe del Ejército Sur, había declarado: Cada vez más
pienso, como ciudadano, que habría que usar la solución militar. No
hay solución mediante la reforma de esta institución (Fuerzas de
Defensa) porque es demoníaca y corrupta. Ya algunos nacidos en
Panamá se le habían adelantado. El Embajador de Panamá en
Washington, el reconocido por esa capital, había declarado: es el
momento de las decisiones. O se actúa ya o Panamá queda en la órbita
comunista. E informa en los medios de comunicación que en Panamá hay
armas, asesores y una brigada cubana. Por su parte el director de la
Cruzada Civilista en Miami, y dirigente democristiano, aclaraba: El
caso escapa a la posibilidad de los panameños para pasar a ser de
importancia internacional.

En la revisión de sus opciones Bus decidió por la más sanguinaria,
la que inevitablemente conducía al genocidio: La invasión y
ocupación del territorio nacional.

B- LA INVASIÓN
En este punto transcribiremos parte de un magnifico articulo
publicado en la misma revista Lotería antes citada, de Néstor
Porcell G. y Octavio Tapia L. titulado GENOCIDIO EN PANAMÁ , en el
se dice lo siguiente:

La invasión que se inició el 20 de diciembre de 1989 a medianoche,
tuvo como preámbulo un bombardeo masivo que implicó el lanzamiento
de 417 bombas en el plazo de horas, según el control sismológico de
la Universidad de Panamá. Hubo bombas de 1000 y 2000 libras, por lo
cual se logró detectar como una especie de temblor de tierra con un
grado de intensidad de 5 en la escala Ritchter.

Esta fue una ofensiva que comprendió el ataque de 27 objetivos al
mismo tiempo en el país, incluyendo la base militar de Rio Hato a 75
kilómetros de la Capital y a Colón, a una hora de distancia en bus
de la ciudad de Panamá.

El factor sorpresa, tipo blitzkrieg nazi, se proponía conquistar al
país, reduciendo los focos de resistencia armada probable en pocas
horas, pero la descordinada e improvisada resistencia de los
panameños duró varios días, cambiando así los cálculos trinfaslistas
del Colin Powell, Cisneros y Thurman.

En todo caso, el apresamiento de Noriega, que era la sedicente causa
de la invasión, no se cumplió, pero se logró el objetivo de destruir
los cuarteles más importantes, reduciéndolos a cenizas con saña
desproporcionada y sin precedentes. Y que este era el objetivo
político-militar fundamental, eliminar el ejército panameño que se
haría cargo de la vigilancia del canal, a partir del año 2000,
totalmente, ya que hasta ahora lo hacía parcialmente, en conjunto
con las fuerzas armadas norteamericanas.

Esta era una necesidad política, puesto que negociar un nuevo
tratado de bases con Panamá no tenía posibilidad de éxito y el
ejército norteamericano quiere quedarse más allá del 200. Ahora,
pues, queda solo en la cancha y como respuesta única a cualquier
tipo de vigilancia, porque dicho sea de paso, el canal de Panamá es
indefendible frente a las armas actuales.

el ataque yanqui sorpresivo, minutos antes de la media noche, sin
que le precediera una declaración de guerra con el pretexto de que
la asamblea de Representantes se declaró en estado de guerra al
elegir a Noriega cono Jefe de Gobierno, lo que era un estado de
alerta, formulado en forma alarmista, por temor a la invasión que
podía desencadenar esa decisión.

Los oficiales allegados a Noriega estaban informados de la probable
invasión, por informaciones de Harari, por una llamada anónima de
Washintong y según informaciones dignas de crédito, un grupo de
oficiales la propuesta con un plazo de 72 horas de entregar a
Noriega, y al no decidirse a ejecutar esa operación, ni de informar
a la comunidad, son culpables del genocidio que se inició con la
exactitud de un ultimátum.

Lo que está por investigarse es la pasividad de Noriega frente a la
invasión, tanto que dejó acorralada a su mujer, sus hijas y su
nieto, y él mismo permaneció deambulando de una casa a otra, sin
rumbo y sin contacto con la tropa que combatía. De esta forma el
hombre que nos arrastró a una matanza colectiva, no combatió un solo
minuto y se la ingenió para simular que estaba al frente de las
tropas y civiles que le hacían frente al invasor, con una sedicente
petición radial de ayuda del mundo al pueblo panameño. Ese fue el
último canto del cisne y la simulación final de su fenecida postura
de líder bolivariano.

Por otra parte se establece que estuvo en San Miguelito hasta las 5
de la mañana del 20 de diciembre.

El balance de pérdidas de vidas humanas se está perfeccionando y
alcanzando las cifras reales, que en parte se ocultan y por otro
lado, su alcance se conocerá en un futuro lejano de libertad e
independencia del actual invasor.*


TERCERA PARTE
CONSECUENCIAS


A- ECONÓMICAS

Además de la destrucción de la mayor parte de la estructura militar
de las Fuerzas de defensa de Panamá, el daño material a la economía
panameña fue incalculable. El barrio del Chorrillo fue destruido
prácticamente en su totalidad; el saqueo en la Avenida Central y
otras áreas produjo pérdidas millonarias. Aeropuertos, escuelas,
edificios públicos y viviendas fueron destruidos o dañados. El país
quedó en bancarrota y en los meses siguiente no se hizo esperar los
despidos masivos de empleados públicos y trabajadores de la empresa
privada.

Un aspecto que es importante señalar aquí, es la postura que han
tomado quienes sustituyeron en el poder al derrocado Noriega. Esta
gente que tomó posesión del gobierno en una base militar gringa, dan
como uno de sus mayores logros, la recuperación económica que aducen
se hizo por su gestión en el gobierno. Nada está más alejado de la
verdad. Si bien es cierto, la economía del país se recuperó más
rápido de lo esperado, no se debió a la buena administración del
gobierno ni a su genialidad económica. Es de todos sabido que los
norteamericanos después de la invasión, conducían y administraban
todas las instancias del gobierno de turno, es decir, el gobierno,
era un gobierno tutelado. De esta manera, para los EU. era
importante cambiar la imagen negativa que a nivel internacional
había dejado la invasión, pues ésta había sido muy cuestionada por
la prensa internacional. Así las cosas, EU facilitó todo el apoyo
económico al gobierno tutelado del presidente Endara y de hecho
administró la política económica de ese gobierno. Si hay que darle
crédito a alguien sobre la recuperación económica, ésta se le debe
dar a los gringos, pues el gobierno tutelado no tenía independencia
para desarrollar políticas económicas independientes.

B- POLÍTICAS
La consecuencia más grave en términos políticos causada por la
invasión fue la caracterización a nivel internacional de Panamá como
un país ocupado y sometido a la tutela Yanqui. Si bien, los EU hizo
todo lo posible por minimizar los efectos de la invasión,
presentando ésta como una causa justa para imponer la democracia, en
el ámbito mundial cada vez más crecían las críticas a la
intervención del ejercito de EU en Panamá y el gobierno panameño era
presentado como un gobierno títere.

Aunado a lo anterior, no hay que olvidar que quienes llegaron al
poder con la invasión eran representantes de esa misma oligarquía
corrupta, explotadora y pro norteamericana que había crecido con la
república. Esto en términos sociopolíticos era un claro retroceso,
pues poco a poco se fue configurando una estructura y una dinámica
de democracia tradicional.

En este aspecto, hay que considerar también, que la invasión a
Panamá, se da cuando a nivel internacional ocurre la desintegración
de la Unión Soviética y el fin del sistema Socialista en Europa.
Esto hace que las grandes potencias imperialistas proclamen la
victoria sobre el comunismo y las organizaciones de derecha tomen
auge y se crean dueñas de la democracia. Este aspecto es importante
porque nos permite comprender el porqué la invasión a Panamá, a
pesar que fue condenada par la asamblea de la ONU, rápidamente pasó
inadvertida y nunca se consideró como una flagrante violación al
derecho internacional. Después del desastroso gobierno de Endara, la
vida política del país siguió el cause de los grandes cambios
internacionales en el sentido de que entramos en el rejuego
democrático de la lucha por el poder de los partidos burgueses y
oligárquicos. Un aspecto sintomático en este rejuego fue la
sorprendente victoria del Partido Revolucionario Democrático en 1994
inmediatamente después de la invasión. Esto demuestra que a pesar de
toda la propaganda yanqui y sus títeres criollos aún quedaba en la
conciencia del pueblo panameño el rechazo a la invasión a Panamá. No
obstante el triunfo del PRD, jamás se sintió un cambio en la
política del país, pues este gobierno siguió las políticas
neoliberales y estuvo a punto de negociar unas bases militares con
el gobierno de EU. Por esto cuando se habla de las consecuencias
políticas de una acción tan dramática como fue la invasión del 20 de
diciembre de 1999, tenemos que resaltar que ésta no se produjo en
beneficio del pueblo, pues éste fue la víctima en todos estos
hechos, dejando al país hasta la actualidad en manos de grupos
económicamente poderosos dispuestos a negociar hasta la última
pulgada de nuestra patria.


CONCLUSIÓN

La invasión de Estados Unidos a Panamá el 20 de diciembre de 1999,
como hemos visto, ha dejado una marca muy profunda en las entrañas
de nuestra nación.

Sobre todo, la inmensa mayoría del pueblo panameño, fue víctima
primero, de la traición de quienes mediante un proceso
revolucionario, habían alcanzados logros sociales y políticos que
fueron configurando nuestra verdadera independencia y que por
intereses mezquinos no supieron ni quisieron continuar. El pueblo
panameño, además, fue víctima de la manipulación más bochornosa y
sistemática por parte de los grandes medios de comunicación y de
todo el aparato ideológico de los EU, nunca se podía determinar con
certeza qué era una verdad y que era una mentira. La oligarquía
panameña mintió hasta la saciedad y se vendió al invasor sin el
menor escrúpulo. Quienes ostentaban el poder, se vanagloriaban de su
corrupción y de su capacidad de comprar conciencias; la prepotencia,
la demagogia y el falso patriotismo se conjugaron para conducir a un
pueblo hacia el calvario.

La vida de un hombre (con el perdón de este concepto), no era motivo
para tanta desgracia. Por eso es que estamos claros que el objetivo
de la invasión, no era, ni la democracia, ni capturar a un
delincuente, sino, destruir todo un proceso de cambio que no
encajaba en los planes de hegemonía que tenían los norteamericanos
en la región. Se sabía, que a pesar de toda la corrupción y
debilidad ideológica que presentaban los militares y los grupos
civiles que los seguían, habían sectores dentro de esa masa que
intentaban darle un nuevo giro a la conducción política del país,
profundizando las conquistas populares que aún se tenían y
rescatando otras. Esto era lo que EU no podía permitir y para ello
busco como aliado a sus incondicionales agentes de la oligarquía.

La invasión es una lección que no debemos olvidar, actualmente aquel
mismo invasor que tiñó a nuestra tierra de sangre, se pasea por
todos los cielos del mundo, más amenazador que nunca, con la
agravante de que no hay fuerza que se le oponga. Quizás la misma
sinrazón de su sistema y las desigualdades que produce harán que los
pueblos se levanten y luchen por un mundo más humano.

BIBLIOGRAFÍA

1. Revista Cultural Lotería. Oct. Y Nov. 1994. VII Época. 1, 73 pp.
2. Soler Ricaurte. Panamá: Nación y Oligarquía 1925-1975. Cuarta
Edición.
Panamá, Ediciones de la Revista Tareas, 1989. 66 pp.


El Texto es una Preparacion del Angel Valdés


(Extraído de PanamaRed)